Casas Colgadas por la noche

Si tienes unos pocos días libres y estás pensando en salir de viaje de fin de semana , te presentaremos la alternativa perfecta. Conocer una ciudad de aspecto medieval declarada Patrimonio de la Humanidad, que combina tesoros arquitectónicos con un paisaje imponente. Sin contar una oferta hotelera de primer nivel y la más tentadora gastronomía. En pocas palabras, te invitamos a ver Cuenca en un fin de semana.

Uno de los lugares  obligatorios es sin lugar a dudas el Casco Antiguo de la ciudad, una buena idea como punto de partida será llegar hasta la Plaza Mayor. Desde allí podrás observar los impresionantes edificios de la Catedral y el Ayuntamiento (esta muy de moda  tomar un café  o unas cañas que siempre irán acompañadas de generosas tapas,  en la terraza de alguno de los locales cercanos). De todas maneras te recomendamos detenerte unos instantes dentro de la majestuosa Catedral, para admirar su arte religioso y las vidrieras que no dejan indiferente a ningún visitante. Muy cerca, desde uno de los costados de la Catedral, podrás partir hacia el monumento más emblemático todo un simbolo de la ciudad: las famosísimas Casas Colgadas.

Se trata de una arquitectura erigida a finales de la Edad Media en un saliente de roca viva; los balcones sobresalen tanto del muro que dan la sensación de estar colgando en el aire. Podrás observarlos desde un mirador o acercarte a ellos para disfrutar desde el interior en su restaurante o conocer el Museo de Arte Abstracto Español. Aprovechando bien los recorridos podrás ver Cuenca en un fin de semana sin perderte de nada.

Sí o sí debes tomar una foto de las Casas Colgadas desde la hoz del río Huecar: es la postal típica de este destino. Por otra parte, desde esta zona es posible observar el majestuoso Puente de San Pablo, hecho enteramente de metal. Atravesarlo es una sensación que vale la pena y pone los pelos como escarpias. Tampoco puedes perderte de conocer el Barrio del Castillo: son las ruinas de una antiquísima muralla con su puerta, a las que puedes acceder libremente. Igualmente interesantes son los restos de la Torre Mangana y los muchos museos e iglesias de la ciudad, aunque hay una fascinante la Iglesia de Sam Pedro, con una planta octogonal, se presume de origen templario y está llena de misterios y leyendas. Si quieres llevarte en las pupilas las mejores vistas de la ciudad y apreciar mejor el casco antiguo, te sugerimos ascender al Cerro del Socorro. ¿Te sobran un par de horas? Entonces, piérdete en la famosa Ciudad Encantada.

Para terminar de ver Cuenca en un fin de semana, te recomendamos no perderte de las mejores recetas locales. La gastronomía de la zona goza de fama internacional, gracias a los exquisitos sabores de sus zarajos, morcillas, chorizos, el tradicional morteruelo o el ajoarriero. ¿Un secreto? Si quieres pasar una noche de tapas, acércate a la calle San Francisco, que ha sido convertida en paseo peatonal y cuenta con muchos locales para picar .