¿ Cuándo Visitar Cuenca ?  Los atractivos de esta pintoresca ciudad española

Para describirla es cuestión de cerrar los ojos y oír: callejuelas y hoces, el río Huécar, casas colgadas de rocas, catedrales medievales, colinas escarpadas. Caballeresca, cálida. Podríamos continuar así, recorriéndola poco a poco, piedra por piedra.

Qué hermoso gentilicio: conquense. Son 55.102 sus habitantes.

Pero ahora abramos los ojos, pues dicen que es la observación la que nos hace dueños de las cosas y de los lugares que visitamos.

Para visitar cuenca, debemos conducir dos horas en coche desde Madrid por la nueva autovía A-40. Así llegamos a esta pintoresca ciudad, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha, ubicada geográficamente en el centro-este del país.

¿ Cuándo visitar las Casas Colgadas ?

Su casco histórico medieval está declarado como Patrimonio Mundial de la UNESCO. Y sus casas colgadas (no colgantes), empotradas en las colinas, con sus preciosos balcones de madera que miran hacia el río, son el símbolo de la ciudad. Cuenca se divide en dos zonas bien diferenciadas: la ciudad antigua y la ciudad nueva. El territorio tiene una altitud media de 946 msnm. Su clima es típicamente mediterráneo, con temperaturas frías en invierno y suaves en verano.

Para el recién llegado que la visita, Cuenca se mira desde abajo. Pero la mejor manera de apreciar sus emblemáticas construcciones elevadas es atravesando la pasarela metálica del Puente de San Pablo, construida sobre las ruinas del puente de piedra original, que nos lleva a la ciudad antigua, elevada sobre el resto del terreno. Aquí pueden girar sobre sí mismos y registrar una panorámica inolvidable. Otro magnífico mirador es el monumento al Sagrado Corazón de Jesús, construido a mediados del siglo veinte, gracias al transporte paciente de un centenar de burros que ayudaron a levantar esta estatua del Salvador que bendice la ciudad.

Cocina conquense – Qué comer

Cuando estés visitando Cuenca y llegue la hora del almuerzo o la cena, quienes quieran degustar las delicias locales no pueden perderse el Pisto manchego, los zarajos, el morteruelo o el ajo arriero. Bueno, y ya que estamos, el queso manchego, por supuesto, que sólo se produce en la región de La Mancha con la leche de ovejas de raza manchega. Durante el otoño, una gran variedad de hongos pueden recolectarse en los bosques de Cuenca. El Níscalo es la especie más conocida y también la más sabrosa. Aunque no es necesario que se adentre en los bosques: puede disfrutar de unas riquísimas Setas salteadas en algún bonito restaurante de la zona.

¡Ahí van las vacas! ¿ Cuando son las fiestas de San Mateo ? 

Ahora bien: si es valiente y quiere un poco de adrenalina, no puede perderse la gran fiesta de la ciudad, San Mateo, que conmemora su conquista por Alfonso VIII en 1177. Celebrada durante la segunda quincena del mes de septiembre, el atractivo principal de “Las Vaquillas” es, precisamente, las vacas bravas que se sueltan en el casco antiguo de la ciudad con los cuernos sujetos por sogas de esparto y cáñamo. Durante cuatro días hay desfiles, peñas y un sinfín de actividades para toda la familia que forman parte del espectáculo no te olvides de probar la zurra, bebida a base de vino blanco, azúcar y limón, que no falta en ningún rincón.